In Memoriam Dolores Romero.

Hay una puerta que todos tenemos que pasar después de nacer, y es morir;

Y aun no sé si es una dicha o una desgracia tener una sentencia de muerte en tu preciosa vida. Lo cierto es que los que estamos de momento aquí, solo podemos observar a las personas que queremos y nos dan muestras de estoicidad y ejemplos a seguir.

Una de ellas ha sido nuestra compañera Dolores Romero. Tuvimos el honor de compartir su vida y aprender de su entereza, integridad y sinceridad para afrontar las adversidades, y nunca le falto un gesto de amabilidad.

Pasaron los años pero nunca mermó su compromiso de trabajo, nunca oímos sus quejas o su malestar. Esto lo guardó siempre en su foro interno. Tampoco le faltó valor ni entereza para enfrentar la muerte cuando llamó a su puerta. No se quejó y luchó hasta que le faltaron las fuerzas y se fue en paz, habiendo dejado un legado, el más importante:

Y es saber vivir cada día en equilibrio y en paz.

Los comentarios están cerrados.